Feria de Abril de Sevilla

Por su arraigo popular, antigüedad y repercusión, la feria hispalense es Fiesta de Interés Turístico Internacional. Y es que resulta imposible imaginar una primavera más bonita sin la festividad de abril.

La vida es cíclica, y las estaciones son una prueba palpable de ello. También existen ciclos relacionados con nuestra historia cultural, con la tradición religiosa y las costumbres: las mismas a las que se aferraban los antiguos romanos al festejar el culto religioso a través de las ferias (feria, feriae, en latín). Estas ferias se constituyeron en mercados, allá por la Baja Edad Media; en el caso concreto de Sevilla se trataba de dos eventos anuales -uno de ellos, el de San Miguel, tenía lugar en septiembre, como en otras muchas localidades andaluzas-, gracias a Alfonso X, quien reglamentó estas ferias mercantiles allá por el siglo XIII. Sin embargo, no fue hasta 1846 cuando se retomaron estas celebraciones por iniciativa de dos concejales del Ayuntamiento hispalense de origen catalán y vasco: Narciso Bonaplata y José María de Ybarra, respectivamente.

Lo que empezó siendo una feria agrícola y ganadera, en el Prado de San Sebastián, terminaría siendo un evento eminentemente festivo. El carácter sevillano y las ganas de jarana se fueron imponiendo y hacia 1859 la fiesta se hizo más grande, hasta llegar al siglo XX y convertirse en la feria que hoy conocemos. Con una banda sonora original asentada en un palo flamenco, el de la sevillana, que partía de la seguidilla y se mezclaba con la soleá, el fandango y otros ritmos.

¡Nos vamos de feria!

La feria de abril de Sevilla es la de la calle del Infierno, la de la flor en el pelo, la del fino y las garrapiñadas, la de las reuniones en las casetas, la de los mantones y los trajes de flamenca para niña de 1 año y de 90 años… la feria de abril es, en definitiva, la de cualquier persona con alegría de vivir que quiera pasárselo en grande durante unos días en los que se olvida el duelo y el recogimiento de la Semana Santa para pasar a otra cosa. A una diversión de la que nuestros peques participan, eso sí, con el mejor atuendo. 

Traje de gitana para bebe braguita camisa rosa bebe

Vestidos flamencos niña

Vestir a tu peque de pocos meses para que luzca bonita y se sienta cómoda es una de las ideas que nos planteamos cuando llega abril. Este año hemos diseñado y creado preciosidades como esta ranita flamenca para bebé en blanco con lunares rosa, que con complementos flamencos a juego como estos tirantes verde agua queda muy cuca. Un clásico, por otro lado, que no puede faltar en nuestro armario de trajes de flamenca es el vestido blanco perforado: tan elegante, a las niñas les sienta fenomenal, todavía más con detalles tan originales como estas preciosas hombreras verde agua. ¡Son monísimas!

Traje de gitana para niña blanco perforado hombreras verde agua

En cuanto a cómo vestir a un niño de gitano, este año, desde luego, te lo ponemos más fácil que nunca. Descubre en MiBebesito la enorme cantidad de modelos, combinaciones y complementos para que tu peque lleve el mejor traje de flamenco de la historia. Nuestras líneas en verde agua o en tejidos celeste a rayas son vivos ejemplos de moda flamenca infantil de enorme calidad -en lo que a confección se refiere- y creatividad flamenca. 

Traje de gitano para niño pantalón y camisa rayas azules

¡Esta feria de abril, que no nos falte de nada! Ni los buenos ramilletes de flores, ni los volantes, ni la mejor moda flamenca infantil. La que diseña MiBebesito para ti (y para tus peques).

miércoles, 11 abril 2018, 16:43